Lo que realmente debes saber para hablar en público

¿Cómo pasar del pánico a la tranquilidad en una presentación en público?

“Siempre hay tres discursos, por cada uno que realmente diste. El que practicaste, el que diste, y el que quisiste dar”. 

Dale Carnegie

Solo aquellos que han experimentado hablar en público, saben que el miedo más grande en una presentación en público, normalmente no aparece en el momento de impartirla, sino en el momento que te anuncian que la tendrás que impartir. A partir de ese momento aparece una camino agónico que finaliza tras la presentación, ¿te suena?

Las personas no tenemos el hábito diario de hablar en público ante una audiencia, por lo que nos encontramos delante de una actividad que no practicamos. Esta es la primera premisa que tienes que tener siempre presente, no serás bueno en lo que no practicas, en consecuencia, relájate. Puede que tengas habilidades y talentos, pero si no les das el espacio y tiempo para desarrollarlos, nunca llegarás a la excelencia. El hecho de practicar «tus presentaciones» genera mayor confianza, pero siempre hay esa incertidumbre de saber si gustará, si se entenderá y si llegará el mensaje.

Tras muchos años acompañando a profesionales en el arte de hablar en público, hemos observado que siempre se comete el mismo error: Centrarse en las «técnicas de presentación» cuando el verdadero trabajo se realiza antes.

¿Te imaginas un deportista que espere conseguir el triunfo sin entrenar regularmente y sin tener en cuenta TODO lo demás?

Las 4 fases de hablar en público y su preparación mental

1. La anunciación. Ese momento mágico donde te «anuncian» que deberás realizar tu presentación ante una audiencia. En este momento se activan tu estado emocional y tu preparación mental. Justo en un instante decides si todo el camino que realizarás a partir de ese momento será una agonía o un camino de aprendizajes. Ese estado emocional, tiene una respuesta psicosomática inmediata en tu organismo en forma de sudor, nudo en el estómago, sudoración, flojera. El pensamiento asociado que normalmente suele aparecer es… NO QUIERO HACERLO (la negación). 

Preparación mental: Este es un buen momento para que te digas: «piensa en lo que quieres que pase en lugar de lo que no quieres que suceda». Normalmente, todas estas reacciones que vivimos van asociadas a un proceso negativo, dónde lo pasaremos mal y el resultado «final» será un desastre. ¿Te imaginas darle un enfoque positivo? Podrías decirte algo así como: Esta vez será diferente si me permito darle un enfoque diferente a esta experiencia.

 

2.El autoengaño. Esta es la fase del «oxímoron», es decir, de la contradicción en estado puro. Ese momento del «sí pero no». Es esa fase donde te dices que lo llevas bien, que ya no estás nervioso, que tienes hecha una presentación notablemente aceptable, pero que por dentro estás «aterrorizado». Ese momento en el que todavía faltan unos días y solo quieres pensar en tu presentación de forma superficial, para no conectar con un estado emocional que sabes, te puede hundir rápidamente. 

Preparación mental: Esta fase requerirá de un trabajo extra por tu parte. Es en este momento donde tendrás que trabajar tu seguridad personal. Es en este momento donde tienes que permitirte conectar, visual y emocionalmente, con un momento de tu vida dónde NO tenías la certeza de que las cosas saldrían bien, pero SI tenías la ilusión que así fueran.

Por ejemplo: Cuando conociste a alguien que parecía despertar algo en tu interior, en una entrevista de trabajo cuando te iban explicando las funciones que deberías desarrollar (incluso la de hablar en público, jeje), cuando estabas buscando piso y entraste en uno que te captivó, o incluso, antes de realizar una prueba deportiva que llevabas tiempo preparando.

 

3.La cárcel. Esta es la fase del momento antes, que para algunos puede ser un/os día/s o los momentos antes. La fase donde tu «ejecución» se acerca y no puedes escapar. En este momento es posible que de forma rápida y gradual pases por estos estados emocionales: Nervios, miedo, angustia y pánico. En estos momentos suelen entrar las dudas de saber si lo harás bien, si debes modificar alguna cosa en tu presentación y te embarga una sensación de descontrol e inseguridad. Esta es la antesala del «autojuicio», del que pensarán de mi, sobre la presentación que yo haga.

Preparación mental: Aprende a relativizar. Si eres madre y estuviste en el parto, sabes que una presentación en público no es comparable con semejante experiencia. Si en algún momento de tu vida sufriste un desengaño amoroso, si experimentaste un dolor insufrible, si estuviste un tiempo sin ingresos, si estuviste enfermo, si perdiste algún familiar, si… si interiorizaras la cantidad y cantidad de experiencias mucho más «traumáticas» que has vivido en tu vida y aquí sigues, te darías cuenta que lo que te viene es una inmundicia con algunas de tus experiencias de vida. Imagínate disfrutando de hablar en público, también esta sería un forma de relativizar

 

4.El aprendiz. Tras la tormenta llega la calma. Esta es la fase del distrés. Suele producirse tras los primeros 5 minutos del inicio de la presentación o incluso un tiempo después de haberla finalizado. Es el momento donde, indistintamente del resultado, la presentación fluye y nosotros decidimos si nos quedamos durante toda la presentación en el «auto juicio», o somos capaces de conectar con la audiencia. Es la fase de la dualidad, donde decidimos si nos quedamos en nuestro interior absortos con nuestros pensamientos, o si por el contrario, tenemos la habilidad de poner nuestra atención fuera y disfrutamos del trabajo realizado

Preparación mental: Si tu experiencia no ha sido un desastre (que solo ocurre el 7% de las veces). es el momento para guardar y grabar en tu interior una sensación MUY AGRADABLE de hablar en público. Tienes que utilizar esta experiencia como base de la próximas que vendrán y saber que puedes ESTAR TRANQUILO en tu próxima presentación. 

Y recuerda: Tu percepción y la percepción de tu audiencia, puede ser diametralmente opuesta.

 

Más información en: Coaching individual

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar