De mayor quiero ser coach

Eres Coach formador, te van interesar las reflexiones que queremos compartir contigo. Pensamos que te pueden ayudar a identificar de donde provienen tus posibles alumnos; es decir sus motivaciones para formarse en coaching. Así les puedes orientar de la mejor manera para que saquen lo mejor de su formación.

A día de hoy la gente sigue interesada en formarse en Coaching por distintos motivos que no, siempre, son lo que eran cuando arranco la profesión. Actualmente hay muchos Coaches formados y muy buenos, aun así, la realidad es que menos del 5% de los alumnos de Coaching acaban siendo Coaches profesionales. Los alumnos tienen otras muchas motivaciones… el coaching como una asignatura en la vida para un mundo mejor….

Hagamos un repaso de algunas de estas motivaciones y sus implicaciones.

  1. El desarrollo de competencias: Muchas personas llegan al coaching para aprender de las herramientas del coaching y poderlas aplicar en su profesión; Gerentes, vendedores, formadores, reclutadores, educadores, etc. encuentran en el coaching infinitas estrategias que les permite dar un salto cualitativo muy importante en sus respectivas carreras.

  1. El dinero: Algunos piensan que es una profesión muy bien pagada y que uno puede ganarse muy bien la vida. Claro está que como en todas las profesiones esto puede ser verdad para los mejores profesionales reconocidos a nivel nacional o internacional. Pero llegar al coaching con la única motivación dineraria puede llevar a más de uno a la decepción y al abandono de la profesión en poco tiempo. Pues como en toda profesión se necesita tiempo para perfeccionarse e inversión en la mejora personal continua. Si persistimos, aprendemos de nuestros errores y buscamos las buenas sinergias, seguro que llegaremos a vivir de nuestra pasión. Y vivir bien. De otro modo, como actividad profesional complementaria, el coaching ofrece una buena posibilidad. Así vemos los mentores coach, educadores coach, contables coach, vendedores coach, etc.

  1. Un giro personal y/o profesional de 180°: Muchos están motivados por un cambio profesional o una transformación personal. Siempre que no sea una huida hacia delante de experiencias ingratas que deseamos dejar atrás sin aprender de ellas, puede ser una buena manera de llegar a ser un buen coach profesional. En efecto, muchos de los clientes del coaching vienen de estos procesos; Que mejor que un coach que haya experimentado lo mismo.

  1. Las necesidades de libertad: Otros tienen la aspiración de ser independientes, autónomos. Aunque es cierto que muchos coaches trabajan por su cuenta y son sus propios jefes, no es menos cierto que muchos trabajan para ciertos gabinetes o centros formativos. Algunos llegan a estar casi en nómina de un solo contratante.

Para ser un coach independiente, no basta solo con ser un buen coach que domina las herramientas y técnicas del coaching, hay que tener un espíritu emprendedor. Entender de contabilidad, de gestión, seguir formándose, buscar socios y partners, etc.

  1. Por vocación: Ciertas personas llegan al coaching de manera vocacional casi natural. Suelen ser personas que se dedicaban a otras profesiones pero que su talante de acompañador les ha llevado inconscientemente de hacer de coaches en su entorno personal o profesional. Es lo que llamaría los coaches naturales. Cuando llegan al coaching suelen ponerle mucha pasión. Lo que naturalmente hace de ellos excelentes coaches. Y si llegan al coaching sin los apuros económicos suelen ser con el tiempo exitosos coaches.

  1. De coachee a coach: Algunos llegan al coaching porque habían pasado por un proceso de coaching que les ha sido de gran ayuda personal y/o profesional. Se han quedado tan marcados tan positivamente por la experiencia que sienten la necesidad de ayudar a la gente.

  1. Como estrategia de marketing: Muchos profesionales tales como psicólogos, dinamizadores de equipos, terapeutas, etc… llegan a formarse como coaches para ampliar su cartera de cliente gracias a añadir un título más en sus paredes. Se sitúan así en la ola de moda… Por supuesto, si estos profesionales están capacitados en coaching que es altamente complementario, este enfoque es digno de elogio. Si su enfoque es simplemente mostrar una nueva etiqueta sin entender que la profesión de coach es fundamentalmente diferente de todos los otros enfoques y técnicas en el mercado, esto sólo puede agregar a la confusión que rodea la especificidad de la profesión de coach.

Hasta aquí, las motivaciones para ser coach que hemos detectado de nuestros alumnos. Tal vez hayas conocido otras motivaciones. Nos gustaría mucho que los compartieras con nosotros.

Saludos

Sophie y Sergi

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